sábado, agosto 8

Diario de una aprendíz de escritor, día I

Cuando un día, como cualquier otro, veas una película y pienses: yo habría hecho otro final.
Cuando un día, como otro cualquiera, termines de ver una serie y pienses: yo habría hecho otro final.
Cuando un día, como todos los demás, acabes de leer un libro y pienses: yo habría escrito otro final.
Y ese mismo día, decidas escribir ese final que te habría gustado…
Amig@ estás condenado.

Es el poder de la imaginación que te ha atrapado. Y una vez que te atrapa, ya no te deja marchar.

Pero, ¡cuidado!

Si eliges el camino de la creación, ten presente que no es un camino de rosas. Es un camino escarpado y en desnivel, en el que puede haber trampas, arenas movedizas y si te descuidas, incluso un precipicio. Pero sobretodo, es un camino largo y muy lento. Aunque tremendamente hermoso y satisfactorio.

Así que si te decides: ármate de paciencia, de voluntad y de resignación.

Porque habrá ocasiones en que quieras mandarlo todo a la basura y tendrás que coger tu paciencia, sentarte y seguir. Ocasiones en los que no seas capaz de continuar. No importa, siéntate en tu silla favorita, aférrate a tu voluntad y continúa. Y ocasiones en que lo veas todo tan negro, que ni la paciencia ni la voluntad consigan ayudarte. Es el momento para apoyarte en la resignación y de nuevo, insistir.

No lo pienses, sólo hazlo. Porque si lo piensas, entonces amig@, tu no estás hech@ para esta vida.

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