jueves, agosto 27

Diario de una aprendíz de escritor, día VIII

Cuando te estresas... ¿cómo se manifiesta ese estrés?

¿Eres de los que dejan de comer? ¿O de los que comen mucho? ¿Te irritas a la mínima provocación? ¿Tienes siempre ganas de pelear? ¿O, por el contrario, eres de los que se deprimen? ¿Sufres insomnio? ¿Te dan fuertes dolores de cabeza?

¿Tienes la costumbre de peinarte el pelo con las manos? ¿Te muerdes las uñas? ¿Te recolocas continuamente la ropa? ¿Escuchas compulsivamente una canción? ¿Eres incapaz de concentrarte? ¿No puedes dejar de pensar en "eso" que tanto te preocupa?

¡Felicidades! ¡Bienvenido al Reino del Estrés!

Habrá quienes reconozcan los síntomas porque ya los habrás tenido alguna vez. Otros abrirán mucho los ojos y exclamarán: ¡Eso me pasa a mí! ¿Significa que estoy estresad@?

Si te resulta familiar alguno de los síntomas o varios de ellos, seguramente, la respuesta sea sí. (Después de haber comprobado que no estáis enfermos, claro). Ahora bien, ya que sabes que estás estresad@, lo siguiente que hay que preguntarse es: ¿Por qué estoy estressad@?

En algunos casos, la razón es evidente. (Como en época de examenes o cuando la cita con el médico se aproxima). Otras veces, es más complicado saber el porqué.

El consejo que a mí me dieron hace mucho tiempo, pues desde pequeña he sido una persona que se estresa mucho, fue el que sigue:

Cuando notes que te estresas, párate un momento. Siéntate y piensa durante un momento. Pregúntate: ¿merece la pena estresarse por "eso"? ¿Tienes forma de que "eso" que te preocupa llegue a buen término? ¿O es algo que va a ocurrir lo quieras o no? La clave está en saber distinguir lo que tiene solución de lo que no la tiene.

Yo siempre me digo, si no tiene solución, ¿para qué voy a preocuparme? Y, simplemente, intento no pensar mucho en ello. Me lo tomo con filosofía, lo que tenga que ser, será.

Por supuesto, hay personas que son incapaces de actuar así. En ese caso, lo mejor que pueden hacer es relajarse. Y prepararse mentalmente para lo que tenga que venir. Prepararse para afrontarlo de la mejor manera posible. Pues si sentimos que, de alguna manera vamos preparados, nos es más sencillo encarar "eso" que nos estresa.

También ayuda el pensar en positivo. Pero, creo yo, eso va incluido en el carácter de la persona. Yo, por suerte o por desgracia, soy por naturaleza optimista. Los bajones me duran una o dos horas. Siempre me digo a mí misma que todo saldrá bien. Y cómo para rematar, soy cabezota de narices, tiendo a pensar que conseguiré todo lo que me proponga.

Pero, como ya he dicho, eso va con cada persona. Yo soy de las que me estreso y desestreso varias veces al día, ¿y tú?

¿Corre el estrés por tus venas o es un virus pasajero?
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Tengo un par de memes pendientes de Giuly, pero como el tiempo no me sobra, sólo haré uno por ahora. El otro tendrá que esperar.

Instrucciones:

1º- Coge el libro más cercano (no busques el libro más guay que tengas, hazlo con el que tengas al lado).
2º- Ábrelo por la página 123.
3º- Encuentra la 5ª frase o párrafo.
4º- Escribe la oración completa y copia éstas instrucciones.
5º- ¡Invita a 5 blogs a hacer lo mismo!.

"Empezaba a sospechar que, como el de caminar a ciegas, era sólo un modo de pasar el tiempo mientras llegaba la hora de la verdad. Y lo que le esperaba a una semana vista era para él todo un enigma."

El quinto mago,
Francesc Miralles.


El quinto paso me lo voy a saltar descaradamente e invito a quienquiera a hacerlo.

¡Eso es todo por hoy, amig@s!