viernes, octubre 30

Premios, 1ª parte

Para cambiar un poco de tema, que el de la anterior entrada es un poco sangriento (aunque he intentado rebajarlo a la mínima potencia), vamos a hablar de premios.

Hace muchíssiiiimo tiempo, como unos 100 millones de años luz atrás, la maravillosa Giuly, que Dios la tenga en su gracia, me concedió unos cuantos premios.


Allá van:

Premio Thanks

Premio Amistad






Premio Ángeles





Premio Tu blog vale miles de estrellas

Premio Un día hermoso



Motivo del premio: 
Dar las gracias a todos los que me leen, me siguen y se ríen o lloran (según convenga) con mis locuras, desastres, paranoias y desventuras. A los que me ayudaron a crecer tanto mental como creativamente. Y a los que le dieron una oportunidad al blog a pesar de ser un bizcocho horneado por una aprendiz de cocina.


Reglas:
Pegar el premio en el blog y agradecer a quienes los ayudaron a crecer.


Premio Dulce locura

1. Agradece al blog que te lo otorgó:
Gracias Giuly, del blog "Mi fábrica de sueños"

2. ¿Cuáles son tus cinco grupos favoritos?
Simple plan, Blink 182, Stiff Dylans, McFly y las bandas sonoras.

3. ¿Cuáles son tus cinco libros favoritos? ( no sagas enteras)
Alanna la guerrera, Artemis Fowl, Crónicas de Pryridain, Harry Potter y el cáliz de fuego, y
Los patitos feos también besan, y también Wicked, memorias de una bruja mala.

4. ¿Cuáles son tus cinco películas favoritas?
Películas de Disney-Pixar, El gato que vino del espacio, Grease, Sonrisas y lágrimas, y El patriota.

5. Tus cinco blogs preferidos que sigues (avisalos con un mensaje en su blog)
¡Imposible! Son demasiados, mucho trabajo y poco tiempo.

6. Di cinco blogs que se lo merezcan (pueden ser los mismos de arriba y no te olvides de avisarlos!)
Idem 5.


Premio Baby Novel


Reglas:
1. Agradecer a quien te lo entregó: Gracias Giuly!

2. Mencionar que fue lo que te inspiró para crear tu blog:
Lo primero fue que me obligaron a crearme uno de fotografía para colgar mis trabajos.
Y la idea de éste vino sola.

3. Contar un chiste:


Una madre y su hijo iban a llegar tarde a la cena de Navidad,
y mientras la madre cerraba la puerta, le dijo a su hijo:
-Juanito, llama al ascensor.

Y Juanito se acercó al ascensor y lo llamó:
-¡¡ASCENSOR!!

4. Darselo a 3 blogs que consideres lo merecen: 


Podría darles estos premios a muchos blogs,
éstos son mis seleccionados:


Diario de una aprendíz de escritor, día XI

Una vez más queda certificado el hecho de que las personas son humanas allá donde estén. Vallan o vuelvan, sean niños, adultos o ancianos. El gen del egoísmo, el afán de salir ganador y de quedar por encima (en el mal sentido), nos carcome a todos. Y es un hecho que debemos aceptar: lo queramos o no.

De la experiencia de hoy he sacado dos cosas en claro: que el estado emocional y mental influyen en la manera de escribir y, sobretodo, en lo que escribes; y que hay mil y una formas de hacer que una persona se sienta mal, aunque esa persona no haya hecho nada malo.

A no ser que decir la verdad sea algo malo.

Ponte una mordaza, te dicen. Muérdete la lengua, te dicen. Pues no, gracias. No lo pienso hacer. Siempre que lo he hecho, la perjudicada ha sido "aquí, la presente".

Mi consejo de hoy: si queréis escribir una buena batalla, esperar a estar enfadados.

Correrá la sangre.

lunes, octubre 26

Diario de una aprendíz de escritor, día X

Y llegamos a la entrada número 10.

¡Vaya! Y yo que pensaba que no pasaría del 3, que eran el número de entradas que tenía escritas. Y es que, como dijo alguien alguna vez: no sabes lo que te depara el destino. Y quien diga lo contrario, miente descaradamente.

Y no es que no sea aficionada al esoterismo, que lo soy y ¡mucho! Pero incluso para el esoterismo hay límites. Podrán echaros las cartas mil veces, podrán poneros todas las velas negras del mundo y lanzaros no sé cuantos "males de ojo", pero ni siquiera éstas últimas son cosas eternas.

Y ahora os preguntaréis, ¿y qué tiene que ver su entrada 10, con el esoterismo?

Pues nada en realidad, pero como habitualmente escribo según el hilo de mis pensamientos, muchas veces mis escritos no tienen ningún tipo de sentido continuo. Afortunadamente, esto no me ocurre cuando hablo, porque de lo contrario me vería inmersa en un mar de problemas.

Pero, a que es realmente curioso. ¿Nunca os habéis parado a fijaros en los miles de saltos que damos continuamente en nuestra cabeza? Como un pensamiento nos lleva a otro, y éste a otro, sin que ninguno de los tres tenga ningún tipo de enlace. ¿Nunca os habéis fijado?

Pues deberíais hacerlo. Escucharse a uno mismo es muy bueno. Se descubren cosas que se desconocían sobre tu misma persona. Recuerdas cosas que tenías olvidadas y eres capaz de entenderte un poco mejor. E incluso puedes llegar a responder algunas preguntas que te haces, pero que no eras capaz de responder.

Y esa es mi conclusión de hoy: escuchate a ti mismo, para que los demás te escuchen. Conócete a ti mismo, para que los demás puedan conocerte.

Y sobretodo, descubras lo que descubras, se indulgente contigo mismo. Porque, al fin y al cabo, siempre has sido así; sólo que no te habías dado cuenta.