jueves, diciembre 10

Diario de una aprendíz de escritor, día XII

Y tras un mes de horribles trabajos y de enfermedades varias, llegamos a la segunda semana de diciembre. A penas 10 días para que nos den las vacaciones. Los afortunados que como yo, se puedan permitir el lujo de no trabajar. Es curioso como estas fechas parecen cambar nuestros pensamientos y nuestros hábitos. El frío nos hace más perezosos y estamos continuamente cansados. Al menos, eso me ocurre a mí.

Naturalmente, continuo escribiendo, aunque menos. Como ya he dicho, estas fechas me vuelven perezosa, (aún más de lo que ya soy por naturaleza). Y repetitiva, también.

Y como escribo menos, estoy leyendo más. Concretamente, ahora estoy entusiasmada con un libro inédito que una amiga mía me ha pasado. Ella está en trámites de publicarlo, de lo cual me alegro mucho. Y desde luego, en cuanto salga al público, pienso hacer una extensa crítica acerca de él. Por ahora, como sigue siendo un manuscrito, me es imposible dar detalles. Pero una cosa os diré, no tiene nada que envidiarle a Crepúsculo, Harry Potter o Laila Winter. (Aunque tal vez yo esté influenciada por el hecho de que la escritora es amiga mía).

Y aquí es donde yo quería llegar. y es que el esfuerzo tiene su recompensa.

Así que ya sabéis, si queréis conseguir algo, trabajad duro, nunca os desaniméis y sobretodo, esforzaos hasta que os parezca que vais a morir en el intento.