miércoles, mayo 19

Diario de una aprendíz de escritor, día XIV

Hoy me he puesto a pensar en como pasa el tiempo.

Parece que fue ayer, cuando un día de septiembre se me ocurrió empezar un blog. Un blog, como otro cualquiera de los miles que andan por la red, pero uno donde yo pudiera hablar sobre mi. O sobre mis intereses.  Es curioso ver como cada cual diseña su página. Con colores, efectos, y un nombre que distinguen el blog de los demás.

Y es curioso, como a veces, encuentras que hay otros iguales al tuyo.

Bueno, es un país libre, y la plantilla no es tuya. Seguro que estáis pensando. Y es cierto, totalmente de acuerdo.  Pero aún así, cuando la elegí, me la descargué y comencé a ponerle cosas, la sentí como mía. Porque fui yo quien me pasé horas poniéndole cosas y adornándolas. Fui yo quien me pasé días pensando en el nombre. Y fui yo, quien tuve mis problemas con la plantilla, porque resultó que la plantillita de las narices era de las complicadas. Pero una, que es una cabezota, se empeñó, hasta que la tuvo como la quería. ¡Y vaya si lo consiguió!

Y después de casi un año con ella, tras casi un año (faltan 131 días), encuentra varios blogs con el mismo diseño.

Que sí, que lo sé. Que es una estupidez.

Pero aún así me molesta.

2 comentarios:

  1. jajaja!!!.. Que buena..

    me gusta la plantilla que tienes. He visitado muchisismos blogs y hasta a ahora no la había visto.

    Te seguiré leyendo..

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  2. jejeje..

    He visitado muchisimos blog y no había visto hasta ahora esta plantilla.. Está muy bonita

    Te seguiré leyendo...

    Saludos

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