viernes, mayo 21

Diario de una aprendíz de escritor, día XV

Hoy, el día ha transcurrido lleno de sueños.

Sueños perdidos, sueños dormidos, sueños frustrados, sueños hechos realidad. Porque, ha debido ser casualidad, todo el día de hoy ha girado alrededor del mismo tema. Series de televisión, películas e incluso un par de historias que he leído en Internet.

Casualidad o no, me ha hecho pensar en todos mis sueños. Que tengo unos pocos. Me ha hecho pensar en si algún día los alcanzaré o si, quien sabe, ellos me alcancen a mí. ¿Saldré airosa de las metas que me he propuesto? ¿O tal vez, me pegue un chocazo contra un poste? No lo sé. Y aunque eso en parte me alivia, por otra parte, también es algo a lo que tenerle respeto.

Ayer hablaba de pasado y hoy de futuro. ¿Qué nos deparará el mañana? ¡Diantres! Si ni siquiera sé lo que pasará en tres míseras horas, ¿y tu me hablas de futuro? Eso es lo que me gustaría decirles a todos aquellos que te preguntan por el futuro. Precisamente, una de las pocas cosas que, puede, no tenga respuesta nunca. Y si no, que le pregunten a los de la última película de Star Trek. Un golpe de mala suerte, un agujero negro, y ¡plaf! futuro cambiado.

Aún así, y por más que me pese, e intente vivir mi vida día a día. Es imposible. Está en la naturaleza humana pensar y planificar. Queremos tenerlo todo controlado, creamos horarios y le ponemos fecha a la mínima cosa. Pero... ¿sucede todo tal y como lo hemos planeado? No lo creo. Y sólo tengo que dar tres pasos y comprobarlo, preguntándole a mi madre, cómo pensaba ella que pasaría mi comunión. Estoy más que segura que ni se le pasó por la cabeza que yo iba a romper los bajos del vestido, tras más de diez horas de llevarlo puesto.

Y eso es lo que quería aconsejar hoy, si es que se le puede llamar consejo. Intentad vivir vuestra vida al máximo. No os apenéis por cosas que no tienen solución. Intentadlo, lo más posible es que no se consiga, pero aún así, intentadlo.



"... y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.  



Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son." 



Segunda Jornada,
Versos 2175 - 2185
La vida es sueño,
Calderón de la Barca

miércoles, mayo 19

Diario de una aprendíz de escritor, día XIV

Hoy me he puesto a pensar en como pasa el tiempo.

Parece que fue ayer, cuando un día de septiembre se me ocurrió empezar un blog. Un blog, como otro cualquiera de los miles que andan por la red, pero uno donde yo pudiera hablar sobre mi. O sobre mis intereses.  Es curioso ver como cada cual diseña su página. Con colores, efectos, y un nombre que distinguen el blog de los demás.

Y es curioso, como a veces, encuentras que hay otros iguales al tuyo.

Bueno, es un país libre, y la plantilla no es tuya. Seguro que estáis pensando. Y es cierto, totalmente de acuerdo.  Pero aún así, cuando la elegí, me la descargué y comencé a ponerle cosas, la sentí como mía. Porque fui yo quien me pasé horas poniéndole cosas y adornándolas. Fui yo quien me pasé días pensando en el nombre. Y fui yo, quien tuve mis problemas con la plantilla, porque resultó que la plantillita de las narices era de las complicadas. Pero una, que es una cabezota, se empeñó, hasta que la tuvo como la quería. ¡Y vaya si lo consiguió!

Y después de casi un año con ella, tras casi un año (faltan 131 días), encuentra varios blogs con el mismo diseño.

Que sí, que lo sé. Que es una estupidez.

Pero aún así me molesta.